Día 2
Queridas familias apellinadas:
Comenzamos nuestro segundo día en Pellines despertando al sonido del ukelele y la guitarra, una llena de energía para abrir los ojos y conectar. Luego dimos paso a nuestro saludo matinal y uno de los momentos más esperados: la entrega de las poleras apellinadas. Este hito no solo marca identidad, sino que también nos recuerda el profundo significado de pertenecer a esta comunidad y los valores que la sostienen.
Con el ánimo en alto, disfrutamos de nuestro primer desayuno en Pellines, cargándonos de energía para la jornada que nos esperaba. Más tarde, emprendimos un trekking hacia nuestro emblemático “Risco de los Pellines”. En el camino, hicimos una pausa muy especial bajo la presencia de nuestro sabio laurel centenario, donde realizamos una breve meditación que nos permitió conectar con la naturaleza y con nosotros mismos. También vivimos una dinámica que nos ayudó a comprender la noción de ecosistema, no solo en el entorno natural que nos rodea, sino también dentro de nuestros propios grupos, reconociendo el valor de cada integrante y su rol en el equilibrio colectivo.
También, disfrutamos de una experiencia inmersiva junto a nuestros queridos caballos, paseándolos y montándolos, generando un vínculo especial con ellos. Además, pudimos aprender sobre las riquezas y particularidades del bosque esclerófilo y del bosque templado lluvioso que caracterizan a Pellines, descubriendo la diversidad y vida que habita en cada rincón.
Para cerrar el día, compartimos una deliciosa cena preparada con cariño por nuestro querido team de cocina, recargando energías para lo que sería el broche de oro: una mágica experiencia de inmersión en el bosque nocturno, donde los sonidos y la vida del bosque nos envolvieron por completo.
Sin duda, un día lleno de aprendizajes y conexión
Con cariño,
Equipo Pellines

